SANTUARIO Y PARROQUIA NUESTRA SEÑORA DE LOURDES

Gruta y Basílica. Quinta Normal, Santiago de Chile.


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LA FIESTA DE PENTECOSTÉS

"Envíanos tu Espíritu, Señor, y renueva la faz de la tierra"

Pentecostés

A partir de la fiesta de PENTECOSTÉS, los primeros cristianos se dieron cuenta de que Jesús seguía presente entre ellos, pero de forma nueva. Ahora los guiaba a través de su ESPÍRITU. Y este Espíritu los llevaba a formar una comunidad y continuar en el mundo la labor de salvación que Cristo había iniciado. Había nacido la IGLESIA.

A nosotros, la salvación alcanzada por Jesús, que hemos celebrado durante siete semanas, nos llega a través de su Espíritu, en la Iglesia. Se trata pues de reconocer ese Espíritu presente y dejarnos transformar por Él. Así brotarán en nosotros ríos de agua viva que saciarán nuestra sed de Dios.

1. Jesús, antes de padecer y resucitar, les hizo una hermosa promesa a sus discípulos-amigos. Que Él y su Padre les enviarían su Espíritu para que jamás sintieran que estaban abandonados o solos sobre la Tierra.

2. También les pidió que se quedaran en Jerusalén todos reunidos hasta que se cumpliera su promesa.

3. Diez días estuvieron junto a la Virgen Madre, encerrados en una casa, rezando y conversando de Jesús. Eran hombres cobardes, con miedo, que no se atrevían a hablarle a la gente de su maestro. Todavía sentían que les podía pasar lo mismo que a Jesús: que los mataran por ser amigos del Crucificado.

4. Jesús cumplió su promesa, siempre las cumple. Cuando recibieron el Espíritu Santo estos hombres se transformaron: se llenaron de coraje, sabiduría, se les aclararon todas las cosas que no habían entendido mientras habían estado con Jesús. Salieron a las calles y a toda voz empezaron a hablar de Jesús y a explicar su mensaje.

5. ¿Cómo explicar quién es el Espíritu Santo? Es alguien que no podemos ver, pero que existe. Es como el amor; más bien es el Amor que no vemos, pero sentimos.

6. Cuando amamos a alguien estamos alegres, andamos con deseos de ayudar, de cantar, de hacer cosas buenas. A la persona que queremos, (mamá, papá, amigo, compañero) la tenemos siempre cerca aunque no esté con nosotros y no se nos ocurre hacerle daño, ni decirle pesadeces.

7. El Espíritu Santo que recibimos el día en que nos bautizaron nos hace personas buenas, generosas, solidarias, alegres, cariñosas y valientes. Cuando actuamos con amor, valentía, generosidad y alegría es seguro que el Espíritu Santo está en nuestros corazones. También Dios nos manda el Espíritu Santo en la Eucaristía, en la confirmación, y en otras ocasiones especiales. Cuando seamos más grandes lo vamos a entender.

8. Imaginarse que nuestro corazón es como un nido. Al Espíritu Santo le gusta que le ofrezcamos un lugar en nuestro corazón para vivir en él.

Pentecostés

Lecturas bíblicas para leer:

La Venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles: Hechos 2, 1-11.

Envíanos tu Espíritu, Señor, y renueva la faz de la tierra: Salmo 103.

Bautizados en un mismo Espíritu: 1 Corintios 12, 3b-7.12-13.

Reciban el Espíritu Santo: Juan 20, 19-23.

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