SANTUARIO Y PARROQUIA NUESTRA SEÑORA DE LOURDES

Gruta y Basílica. Quinta Normal, Santiago de Chile.


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LA BASÍLICA DE LOURDES

Basílica de Lourdes

Presentamos una reseña acerca de la Basílica de Lourdes, que comenzó a ser construida en 1929 por iniciativa del Padre Zenobio Goffart, y que fue consagrada el 25 de marzo de 1958, un siglo después de las Apariciones en Francia.

Nuestro templo aún no se ha recuperado completamente de los efectos que trajo el terremoto del 27 de febrero de 2010. Para ver el reporte de dicho fenómeno, con información actualizada a la fecha, les invitamos a hacer click aquí.

El estilo de la Basílica, es gótico-bizantino. con una altura de 70 metros hasta la cruz. Sobresalen en su estructura su majestuosa cúpula y cupulines, sus esbeltas naves y su planta en forma de cruz latina. Posee arcos en ojiva y columnas adornadas con hermosos capiteles. Su interior se destaca por vistosos vitrales, algunos de ellos dañados por el mencionado “27F”.

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En el exterior, además de su imponente campanario, sobresalen los 16 profetas en torno de la cúpula, obra de la destacada escultora antofagastina Lily Garafulic. Dos años tardó en realizar “estas figuras majestuosas y hieráticas inspiradas en las tallas románicas”. Igualmente ejecutó los mosaicos del baptisterio, una serie de capiteles y el púlpito de piedra, desde donde se proclama el Evangelio, el cual está adornado por figuras simbólicas de los cuatro evangelistas.

Chilenos fueron los materiales de la construcción. Del viejo Seminario se trajo la piedra rojiza que predomina en el acceso y la piedra clara de Cartagena. En la calle San Pablo se elaboró el rojo mármol que en placas recubre sectores del interior.

Virgen Altar Basílica

Entrando al templo, se tiene a la vista la gran nave central, con sus hileras de bancas y, al fondo, el retablo del altar mayor, en mármol blanco de Carrara, hecho en París y donado por los padres de Monseñor Campillo, Arzobispo de Santiago. Sobre él, la bellísima Imagen de la Virgen de Lourdes en su nicho dominando el altar, imagen que Monseñor Sibilia, Internuncio, coronara el 15 de agosto de 1910. En presencia de una gran asamblea de fieles colocó sobre sus sienes una bellísima corona de oro, implemento que dejó de usarse por un tiempo tras el terremoto del 2010.

Todo el retablo está adornado artísticamente en finos mosaicos dorados con motivos florales y geométricos, estilo barroco antiguo. Se ven ángeles dorados que adornan y sobresalen en lo alto de estilizadas columnas y pilastras talladas en mármol. El conjunto del altar es muy armonioso.

Se hicieron restauraciones luego del terremoto de 1985. Hubo que retirar algunas figuras de grandes ángeles y lampadarios. Perdió en majestuosidad, pero en cambio se nota una ampliación del presbiterio.

Interior Basílica

Ubicándose en el crucero de la Basílica, donde se cruzan la nave central y la transversal, bajo la cúpula, mirando a la derecha se observa la entrada al templo por calle Santo Domingo. En lo alto se divisan algunos vitrales. Abajo, a ambos lados de la puerta, dos grandes piedras grabadas: la de la derecha corresponde a la piedra bendecida el 6 de diciembre de 1992 por Monseñor Carlos Oviedo Cavada, entonces Arzobispo de Santiago y posterior Cardenal, en recuerdo de la obtención del título de BASÍLICA MENOR, otorgado por la Santa Sede en decreto del 15 de octubre del mismo año. La lápida de la izquierda corresponde a la bendición de la primera piedra de este templo, acaecida el 9 de noviembre de 1929.

Mirando hacia la izquierda, desde el centro de la Basílica, se encuentra bajo la mesa del Altar del Sagrado Corazón de Jesús, una especie de nicho hecho en piedra y con cubierta de mármol pulido donde se guarda una linda imagen yaciente de Santa Bernardita, la vidente de la Virgen de Lourdes de Francia. Es una copia en yeso, imagen única, que no se ha visto en ninguna otra iglesia en Chile. La representa tal como yace en su urna de cristal en la Capilla del Convento de Saint-Gildard, en Nevers, Francia, donde se conserva su cuerpo incorrupto. El piso de este Altar está enteramente recubierto de piedra como en las antiguas catedrales de Europa. Era la idea del Padre Zenobio Goffart, el gran artífice de la construcción de esta Basílica.

Interior Cúpula

Elevando la mirada, vemos por el interior la gran cúpula. En el tambor interior de ésta están grabadas del “Ave María” el saludo del Ángel a la Virgen en el misterio de la Anunciación. Desde este crucero, hacia el frente, el ábside (parte del templo, abovedada y semicircular situada en la fachada posterior donde están el Altar y el Presbiterio); en la parte superior, algunos cuadros con palabras también grabadas en latín: el Cántico de la Virgen, el Magníficat. Son palabras que llenan de gozo el alma.

Hacia la derecha del Altar Mayor se encuentra el Altar del Calvario, en lo alto del arco. En semicírculo se pueden leer las palabras en latín: “Ego sum resurrectio et vita” ("Yo soy la Resurrección y la Vida"). Este altar está hecho íntegramente en piedra tallada. La figura de Cristo en la Cruz, la Virgen, San Juan y Santa María Magdalena inspiran viva piedad en los peregrinos. A un lado de este altar se observa una reja que separa la Cripta de los Religiosos Asuncionistas. En ceremonia privada y acompañado por religiosos de la Comunidad Asuncionista de Lourdes, el entonces Superior General de la congregación, Padre Claude Marechal, bendijo este mausoleo el 5 de mayo de 1990. En el interior de éste descansa la mayoría de los religiosos fallecidos. En cada uno de estos nichos están grabados sus nombres, empezando por el del Rvdo. Padre Zenobio Goffart. La cripta es recinto privado y sólo se abre a los peregrinos en ocasiones especiales.

Altar de la Cena

Hacia la izquierda nos encontramos con el Altar de la Cena, en cuyo arco superior leemos en latín: “O Sacrum convivium...” ("Oh sagrado banquete"), banquete en el cual Cristo es consumido recordando la memoria de su Pasión. El tabernáculo dorado sobre el altar de mármol rojo pulido es lo primero que atrae la vista. También lo son las pilatras que lo rodean. En el fondo, existe un cuadro en mosaico con Jesús y sus Apóstoles en la Sagrada Cena, obra de Gabriel Loire. Éste es el lugar más importante de toda la Basílica. Para señalar esta presencia viva del Señor, arde continuamente una lamparilla junto al altar.

Gestores materiales de esta obra grandiosa que es nuestra Basílica de Lourdes fueron los arquitectos Andrés Garafulic y Eduardo Costabal. Las esculturas de todo el edificio, como se ha dicho ya, son obra de la destacada artista chilena Lily Garafulic.

Pero ciertamente que el broche de oro y sello luminoso históricamente lo han constituido los originales y artísticos vitrales. Son obra del artista francés Gabriel Loire, y fueron confeccionados en Chartres, capital de los vitrales en Francia, y restaurados en Chile después del terremoto de 1985 por el mismo artista. Algunos de éstos fueron destruidos por el terremoto de 2010. Todos esperamos su pronta reposición, pues era una verdadera joyita artística, auténtica sinfonía de colores que daba vida y esplendor a nuestra Basílica de Lourdes, ilustrando las grandes verdades de nuestra fe, los episodios centrales de la vida de Jesús y las advocaciones de la Virgen María. Una verdadera catequesis visual.

Imagen de La Pietá

IMÁGENES AL INTERIOR DEL TEMPLO:

Entrando a la Basílica, al lado derecho se encuentra la imagen de San Antonio de Padua, estatua de la antigua Iglesia. Por el pasillo derecho se llega al altar de San José con Jesús Niño. También fue ubicada en este lugar la imagen de La Pietá, la Virgen María con Jesús muerto en sus brazos, adquirida con ocasión del Año de la Fe 2012-2013. Esta última imagen actualmente se encuentra en la Cripta de los Religiosos Asuncionistas, en el costado de la nave sur de la Basílica,

Por el lado izquierdo de la entrada a la Basílica se encuentra la imagen del Apóstol San Pedro, traída con ocasión del Jubileo del Año 2000 siendo nuestra Basílica en ese entonces Templo Jubilar del Bimilenio del Nacimiento de Jesús. Esta imagen, blanca en un principio, fue restaurada y pintada en colores tras su destrucción provocada por el 27F.

Por el pasillo de la izquierda hay una preciosa urna de cristal con una hermosa imagen de la Virgen María en su Dormición, hecha en madera policromada, donada para el actual templo. Más adentro está el altar de Santa Bernardita con su hábito de religiosa de Nevers.

Frente al Altar de la Cena, una imagen del Santo Cura de Ars, San Juan María Vianney, Patrono de los Párrocos. A un lado del Altar del Sagrado Corazón de Jesús y de la Urna de Santa Bernardita está la imagen de la Virgen del Carmen, Patrona de Chile, con el Niño Jesús en brazos. Al lado izquierdo, Santa Teresa de Lisieux.

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